Go to content Go to navigation Go to search

10/03/07 - Religión
Fecha de la Semana Santa

Se supone que vivimos en un mundo regido por la razón, pero hay algunos hechos lo contradicen. Casi todos los eventos anuales tienen su fecha fija en el calendario. De esta manera se organiza todo bien. Las tiendas pueden proveerse de las mercancías idóneas para las vacaciones del verano y de navidad, el puente de la constitución o el 1 de mayo. Lo mismo es válido para los hoteles y los demás establecimientos de la hostelería con sus ofertas para la temporada. La longitud del trimestre escolar de otoño no presenta ninguna duda. Pero que hay del carnaval, la Semana Santa, el Rocío, la Feria de Sevilla? ¿Y la longitud del segundo y tercer trimestre escolar? ¿Cómo se puede planificar adecuadamente cualquier cosa bajo estas circunstancias? De donde viene semejante sandez en un mundo ajustado al orden y el razonamiento (Sistema Decimal, Normas DNI, Unidades SI), etc.?

Todo este tinglado depende únicamente de la fecha del domingo de resurrección. La resurrección de Cristo aconteció según la doctrina cristiana el domingo después del Pésaj. La fiesta del Pésaj se celebra el decimocuarto día del primer mes del calendario judío llamado Nisan. El calendario judío es del tipo lunisolar que empieza el mes con la primera visibilidad de la luna, que no es equivalente con la luna nueva. Por esta razón el día 14 del Nisan no coincide necesariamente con la luna llena.

El primer concilio de Nicea fijo en el año 325 la fecha para la celebración del domingo de resurrección. No se conserva el acuerdo original, pero se puede deducir a base de un escrito del emperador Conststino que hay celebrar la resurrección:

  1. en un domingo
  2. después del Pésaj judío
  3. después del comienzo de la primavera.

La determinación del comienzo de la primavera para cualquier año tenía que fundarse en los cálculos astronómicos referente a Alejandría que era entonces el centro científico más importante del imperio. Pero esto tenía sus dificultades prácticas, sobre todo después de la caída del imperio.

Por esta razón, en el año 525 Dionisius Exiguus por encargo del Papa Juan I añadió:

  1. La primavera comienza siempre el día 21 de marzo a las 0 horas.
  2. Para el cálculo de la luna llena se parte una orbita lunar perfectamente circular.

La fiesta hay que celebrar el domingo siguiente. Si la luna llena cae en domingo, la fiesta se conmemora una semana más tarde. La primera de 19 posibles fechas era el 22 de marzo y la última el 25 de abril.

Para enmendar todos los fallos acumulados entretanto, el Papa Gregorio XIII suspendió 10 días en saltar del 4 de octubre directamente al 15 de octubre. A parte de la nueva regulación del año bisiesto se reformó también el cálculo del día 14 del Nisan. Ahora podía caer en cualquier día del 21 de marzo al 19 de abril. Pero si se cayese en el 19 de abril y este fuese domingo, entonces la resurrección se celebraría el 26 de abril, cosa inédita hasta entonces. Para evitar esto, la comisión decretó reglas especiales por lo cual se aseguró que el 25 de abril sea la fecha más tarde posible. Sin embargo la validez de la regla 2 del concilio de Nicéa ya no está asegurada.

Las fechas que dependen del Domingo de resurrección son:

  1. Miércoles de Cenizas 46 días antes (Los 40 días de la cuaresma, los 6 domingos no cuentan).
  2. La Ascensión 40 días después
  3. Pentecostés (en la cual se celebra el Rocío entre otras fiestas) 50 días después.
  4. El Corpus 60 días después

Así ya saben quién es el culpable que unos años tiritamos en la Semana Santa mientras otros nos derritamos por calor.

comentarios desactivados para este artículo

 

 

Una página de Gerhard Illi, illiSoft Fantasy Dreams

Copyleft: Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 3.0 United States License.