28/08/08 - Historia
Omar Ibn Hafsún

Paisaje alrededor de Bobastro (Ardales, Málaga)
`Umar ibn Hafs ibn Ya`fār, conocido en la historiografía española como Omar Ibn Hafsún nace en Ronda ó cerca de ella, en Parauta, en el seno de una familia muladí, (esto es cristiano converso al Islam), de nobles antepasados godos (se dice que del rey visigodo Witiza). Después de un asesinato se refugia en la Sierra malagueña donde reconstruye el castillo Bobastro que con el tiempo se convierte en una fortaleza inexpugnable. Saquea y asalta los caminos serranos con sus forajidos. Se rinde varias veces al emir de Córdoba, pero escapa siempre para volver a sus hazañas. Ante la debilidad del emirato domina temporalmente gran parte de Al Andalus. Su declive empieza en el momento de su conversión al cristianismo en el año 899 cuando le bautizan con el nombre de Samuel. Quizás quiere ganarse el reconocimiento y la ayuda del rey astur Alfonso III (parece que cambiar la religión para obtener ayuda de los nuevos correligionarios no es nada nuevo). Muchos de sus seguidores le abandonan ahora. La ascensión al trono cordobés de Abderramán III en el año 912 acelera la caída de Bobastro. 917 muere Omar Ibn Hafsún. 928 pierden sus hijos la plaza fuerte y se entregan a Abderramán III.

La Iglesia mozarabe que Omar Ibn Hafsún o Samuel mandó a excavar de la roca.
Lo interesante de este personaje es la valoración que se le hace a posteriori. Los historiadores del siglo XIX le veían como un bandido con éxito, un antecesor del Tempranillo, "jefe de toda la raza española del Mediodía" lo llamó el holandés Reinhart Dozy. En la máxima expresión del nacionalismo conservador español del franquismo, Francisco Simonet le tildó de ser el "caudillo de la oprimida nacionalidad española”. Claudio Sánchez Albornoz escribió refiriéndose a Ibn Hafsún : “Otra vez la raza hispana alumbró una gran capitán popular (...) que los españoles, cristianos o musulmanes amaron con pasión". La versión arabista del francés Lévi-Provençal destacando la depredación indiscrimada y la falta de ética de Ibn Hafsún, o la explicación antropológica de Guichard que veía en el movimieno hafsuní la pervivencia de una sociedad feudalizante occidental frente a la oriental andalusí, fueron complementadas en los últimos años por la versiones andalucistas que ven la revuelta como "la independencia y autonomía andaluza frente al poder central" y a Hafsún como "un andaluz cien por cien" (Domínguez Ortiz). Para Acién Almansa el movimiento de Ibn Hafsún fue "un intento de los herederos de la antigua aristocracia para conseguir la permanencia de su status en el momento en que sus derechos se vieron amenazados por la presencia del Estado y la difusión de las normas de la sociedad islámica".
Entonces ¿Quién era Ibn Hafsún? ¿Lo sabremos alguna vez?

Un arco de herradura de la iglesia
comentario
comentarios desactivados para este artículo




